programa de 21 días

Fortalece tu abdomen y tu cuerpo en 21 días.


Sin rutinas extremas. Sin gimnasio.
Sin dietas restrictivas. Solo 15 minutos al día.

Diseñado para mujeres reales, con poco tiempo y muchas responsabilidades.

Desde tu casa, a tu ritmo y sin que nadie te mire.

Dale play — te explico en 6 minutos por qué tu abdomen no responde activa el sonido

Sí, quiero empezar

Acceso inmediato y para siempre · $47.000 pago único

Oferta Exclusiva

Todo el programa, y queda tuyo para siempre.

Las 21 rutinas, los videos explicativos, el muro de las alumnas y los tres bonos. Un pago, sin suscripción y sin fecha de vencimiento.

Solo por Hoy

$97.000 CLP

$47.000CLP

Pago único. No es suscripción.

Este precio se mantiene hasta

la alumna 250

Ya somos 217. Desde ahí el programa vuelve a $97.000, que es su precio original.

Incluye

Todo esto, por $47.000

El programa

  • 21 rutinas guiadas de 15 minutos

    $367.500
  • Videos explicativos de cada movimiento

    $50.000
  • Plataforma con acceso de por vida

    $80.000
  • El muro de las alumnas

    $45.000

Y tres bonos

  • Bono 01

    Alimentación consciente

    $45.000
  • Bono 02

    Evaluación postural

    $45.000
  • Bono 03

    Guía de diástasis abdominal

    $45.000

Valor Real: $667.500 CLP

De dónde sale ese número, para que no te lo tengas que creer: una sesión guiada conmigo cuesta $17.500. Aquí son 21. El resto está calculado igual, hacia abajo.

Sí, quiero empezar

Acceso inmediato y para siempre · garantía de 7 días

GARANTÍA 7 DÍAS

No te prometo resultados. Te doy una salida.

No sé cómo va a responder tu cuerpo ni cuántos días vas a poder hacerlo, y quien te lo promete tampoco lo sabe. Lo que sí puedo hacer es esto: entra, haz las primeras rutinas y, si sientes que no es para ti, escríbeme dentro de los primeros 7 días y te devuelvo tu dinero. Sin preguntas.

Porque sé cuál es el miedo real, y no es la plata: es volver a pagar por algo que vas a dejar botado a la tercera semana. Por eso las rutinas duran 15 minutos y el programa dura 21 días — está armado para que lo termines.

Pago seguro y protegido

Acceso inmediato desde cualquier dispositivo

Queda tuyo para siempre

Devolución en 7 días, sin preguntas

Andrea La Kine Pilatera

No es falta de disciplina.
Y tampoco es porque fuiste mamá.

  • Te pruebas algo en la mañana, no te gusta cómo se te ve, y terminas eligiendo lo más ancho.
  • Sales de la ducha y te miras la guatita. Primero hacia abajo, después de frente. Y de frente es peor.
  • Te agachas a levantar a tu hijo y el cuerpo te pesa. Y te acuerdas de que antes no te pesaba.
  • Llegan las diez de la noche, te sientas en el sillón y piensas «hoy tampoco hice nada por mí».

El método es simple, consciente y sin apuro.

Primero respirar, después activar y recién ahí fortalecer. En ese orden, sin saltarse pasos — que es justamente el orden que nadie te enseñó.

Respiras

Vuelves a conectar el cerebro con el músculo. Ese cable es el que se corta en la vida adulta.

Activas

Aprendes a encender tu abdomen profundo antes de exigirle nada.

Fortaleces

Recién acá se trabaja fuerte. Y ahora sí el músculo está recibiendo la orden.

Lo sostienes

El programa queda tuyo. Lo repites cuando quieras, a tu ritmo, sin fecha de vencimiento.

compruébalo tú misma

Acá no te explico. Te lo hago sentir.

Yo no te doy instrucciones anatómicas. Te llevo a un viaje imaginario para que sientas el músculo. Es como darle un comando a tu cerebro: le digo dónde está, cómo tiene que estar y qué tiene que imaginar. Y el músculo aparece.

No hace falta que compres nada para comprobarlo. Pruébalo ahora mismo, sentada donde estás:

  1. Pon las manos sobre tus costillas. Inhala profundo y ábrelas hacia los lados, como si abrieras un acordeón. No hacia arriba: hacia los lados.
  2. Al exhalar, lleva el ombligo suavemente hacia atrás y elévalo hacia tus costillas. Como cuando subes el cierre de un pantalón que te queda perfecto. Es un movimiento sutil, no es apretar la guata ni ponerla dura.
  3. Quédate ahí tres respiraciones, sin soltar.

¿Sentiste algo apretándose por dentro, más abajo y más profundo de lo que esperabas? Eso es tu abdomen profundo. Es el músculo que sostiene todo lo demás, y probablemente lleva años sin que nadie le hable.

Eso que acabas de sentir en treinta segundos es el punto de partida. Los 21 días son enseñarle a tu cuerpo a hacer eso solo, y después construir encima. Cuando ese músculo despierta, todo lo que hagas después empieza a servir — incluso lo que ya intentaste antes.

Sí, quiero empezar

$47.000 · pago único · acceso de por vida

sin vueltas

Prefiero decírtelo antes

Esto es para ti si…

  • Sientes que tu abdomen dejó de responderte, y no es por cómo se ve sino por cómo lo sientes.
  • Ya lo intentaste antes y no resultó.
  • Tienes 15 minutos, no una hora.
  • Nunca hiciste Pilates. Mejor todavía.
  • Tienes alguna lesión o algún dolor y no sabes si puedes.
  • Te da vergüenza no entender los movimientos en una clase.

Y no es para ti si…

  • Ya sabes activar tu musculatura profunda y lo que te falta es estructurar tus entrenamientos. Acá te vas a aburrir. Escríbeme y te digo qué te sirve.
  • Buscas bajar X kilos en 21 días. No te lo voy a prometer, y quien te lo promete tampoco lo sabe.
  • Buscas un six-pack. Puede llegar después, pero no es lo que trabajamos acá.
  • Quieres reventarte. Si tu medida de que algo sirve es terminar destruida, esto te va a parecer poco.

antes de entrar

Lo que me preguntan

¿Con 15 minutos al día de verdad sirve?

Sí, y es la pregunta que más me hacen. Nos enseñaron que si no sudas no sirve, y eso es falso: pocas repeticiones bien hechas le dan mil patadas a demasiadas repeticiones mal hechas.

Yo recuperé mi abdomen después de dos meses de ejercicios que no servían, haciendo quince minutos al día. Y 15 minutos siempre va a ser mejor que nada.

Ya intenté de todo y nada me funcionó. ¿Por qué esto sí?

Probablemente lo hiciste sin saber activar los músculos que estabas intentando trabajar. No es un problema de esfuerzo: es que el paso previo no estaba hecho.

Yo estuve años entrenando sin saber entrenar. Y soy kinesióloga.

Tengo una hernia, una lesión o me duele algo. ¿Puedo hacerlo igual?

En la mayoría de los casos sí, y de hecho muchas llegan justo por eso. El programa parte de la respiración y de la activación profunda, sin abdominales tradicionales, sin planchas y sin cargas. Es el tipo de trabajo que se hace cuando hay dolor, no el que lo provoca.

Dicho eso: si tienes una indicación médica que te restringe algo puntual, respétala y escríbeme antes de entrar. Prefiero decirte que esperes a venderte algo que no te sirve ahora.

No tengo nada de coordinación y me da vergüenza.

Esa vergüenza la escucho todas las semanas, y casi nunca es del cuerpo: es de no poder seguir la instrucción. Por eso acá no hay coreografías ni movimientos complicados, y cada rutina tiene su explicación paso a paso.

Además nadie te está mirando. Estás en tu casa.

Nunca he hecho Pilates. ¿Necesito experiencia?

Ninguna. El programa está armado asumiendo que partes de cero absoluto: que no sabes activar un músculo y que nunca hiciste esto. Si ya sabes, te vas a aburrir — te lo digo más arriba en la página.

¿Necesito algún implemento o un espacio especial?

Espacio especial no: te basta el suelo, algo blandito debajo y quince minutos.

Implementos sí, y prefiero decírtelo antes de que compres: vas a necesitar un balón y bandas elásticas. En los primeros videos del programa te muestro exactamente cuáles y para qué sirve cada uno.

Se consiguen en cualquier tienda de deportes —en Chile, Decathlon— o en Mercado Libre, y no son caros.

Soy mamá hace poco. ¿Puedo empezar?

Si ya tienes el alta de tu médico, sí. Este trabajo es justamente el que corresponde después de un embarazo: recuperar la respiración y la conexión profunda antes de exigirle nada al cuerpo. Y va incluida la guía de diástasis para que entiendas qué está pasando en tu abdomen.

Si todavía no tienes el alta, espérala. No hay apuro.

¿Y si no alcanzo a hacerlo todos los días?

No pasa nada. Las rutinas son progresivas y no se saltan, pero el calendario lo pones tú: si un día no puedes, retomas donde ibas. El acceso es de por vida, así que no hay ninguna fecha corriendo detrás de ti.

Un mal entrenamiento siempre va a ser mejor que un no entrenamiento.

¿Por cuánto tiempo tengo acceso?

De por vida. El programa y los bonos quedan tuyos, y puedes repetirlo las veces que quieras.

¿Hay clases en vivo o acompañamiento personal?

No. Es un programa grabado que haces a tu ritmo, y prefiero decírtelo de frente. Lo que sí tienes es el muro de las alumnas dentro de la plataforma, donde escribes cómo te fue, preguntas y te responden.

¿Qué pasa si entro y no es para mí?

Me escribes dentro de los primeros 7 días y te devuelvo tu dinero. Sin explicaciones.

¿Cómo pago y cuándo entro?

Es un pago único de $47.000 pesos chilenos, no es suscripción. Apenas pagas te llega el acceso a la plataforma y puedes hacer la primera rutina el mismo día.

un último minuto

Tu cuerpo todavía responde.

Aunque lleves años pensando que no. Aunque lo hayas intentado y no resultara.
El músculo está ahí — solo lleva mucho tiempo sin que nadie le hable.

Son 21 días, 15 minutos al día y una forma distinta de empezar.

Sí, quiero empezar

Acceso inmediato y para siempre · $47.000 pago único · garantía de 7 días